El viaje a Singapur desde Melbourne comenzó con algún que otro contratiempo, alguno tocaba ya que hasta hoy todos los vuelos habían ido impecablemente. Se retrasó la salida tres horas porque el interior del avión estaba a 50 grados!!! Decían que no podían bajar la temperatura interior, menos mal que en la zona de embarque teníamos un parque infantil donde Laia estuvo jugando muy a gustito.
Llegamos de madrugada a Singapur, nos subimos a un taxi con un yayo que no entendía nada de lo que decíamos, pero que consiguió llevarnos al hotel. En cuanto al alojamiento Singapur es muy caro en las zonas céntricas; nosotros nos alojamos en un hotel muy nuevo, barato y al lado del MRT ( el metro de la ciudad). El único pero, es que estábamos en el barrio de Geylang, el barrio rojo, pero hemos estado muy bien, Singapur es una ciudad muy segura e incluso en este barrio nos hemos movido sin problemas. Además para conocer los sitios que visitas es necesario moverse por ciertas zonas sórdidas que te muestran la realidad de cada lugar.
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| Sorprende verlos vender en la calle Viagra y todo tipo de estimulantes en pleno barrio Geyland |
El primer día aprovechamos la mañana para visitar el CBD de Singapur, con su estatua de Merlion (símbolo de la ciudad), el famoso hotel Marina y ya empezamos a ver que esta ciudad y su skyline nos iba a sorprender. También nos fuimos por la zona de Orchard Road, lugar donde hay más de doscientos centros comerciales, uno al lado del otro, y de unos lujos que alucinas. Aquí Anna comenzó a tener pequeños ataques de ansiedad, jijiji, es lo que tiene llevar tres meses sin comprar nada para ella, bueno en Melboune ya tuvo su regalito.
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| Vista del Marina Bay de dia, de noche... |
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| Parque de Merlion |
Ese día nos dio un ataque de calor que nos tuvimos que meter en un centro comercial a refrescarnos, aquí la humedad es asfixiante y cuando además sale el sol, caminar por la ciudad es duro, duro. Dos horas después cayó un chaparrón que parecía que se acababa el mundo; es el clima de Singapur.
De allí acabamos en Little India, donde las calles tienen el típico olor a especias y comida India. En esta ciudad multicultural las diferentes etnias se suelen agrupar en barrios. Leímos que cuando se hacen pisos de protección oficial se suelen adjudicar por zonas a mismas etnias, para evitar conflictos o problemas por la diferente forma de vivir. Llegamos reventados al hotel, como cuando viajábamos sin Laia, fue una sensación que hacia tiempo que no sentíamos.
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| Uno de los muchos templos que te encuentras en medio de Little India |
Al día siguiente estuvo lloviendo toda la mañana, así que decidimos quedarnos en el hotel, en tres meses de viaje creo que es el primer día que lo hacíamos, la Laia haciendo faenas del cole, Anna leyendo y yo...haciendo de recadero a por comida y bebida. Por la tarde nos fuimos al Gardens the Bay, un parque artificial detrás del hotel Marina, para ver de noche un espectáculo de música y luz en unos árboles artificiales que han construido. De alucine, por lo menos para nosotros, nos encantó, pero es que cuando atravesamos el hotel y vimos toda la bahía y el skyline nocturno de Singapur...sin comentarios.
No es que hayamos visto medio mundo, pero en cuanto a panorámicas nocturnas de ciudades, no hay color, Singapur se lleva la palma en cuanto a espectacularidad y colorido. Lo estuvimos recorriendo de todos los lados, por los puentes, edificios,...hasta qué Laia cayó dormida en nuestros brazos.
El último día lo aprovechamos para ir al zoo, menos mal que no llovió porqué sino a la peque le hubiera dado un patatús, ya desde Melbourne contaba los días para que la lleváramos al zoo. Las entradas las compramos en un centro de información y afortunadamente no tienen fecha de entrada, creo que tienes un margen de 3 meses para congelarlas, así que perfecto porque con lo que llueve aquí te puedes estar 4 días con agua. Fuimos en un bus que nos dejó en la puerta, hacía varias paradas por algunos hoteles y en media hora larga estás, y es que el zoo está a las afueras de la ciudad, en medio de una selva.
Vaya zoo, no huele a zoo!! Los que somos de Barcelona sabemos qué quiere decir eso. Y los animales de mueven!!! De entrada sorprende por el entorno, realmente entras y es como una selva con senderos, a la izquierda de repente ves gente haciendo fotos a los árboles que tienes al lado y es que resulta que hay un chimpancé saltando y haciendo el mono sin parar de un lado al otro. No está encerrado en una jaula, y el súper cocodrilo gigante está en el río que tienes debajo. Vamos, que te asomas un poco y te caes al agua. Es una gozada ver a los animales así. El tigre blanco es impresionante, al tenerlo tan cerca ves lo peligroso que puede llegar a ser. Además no paraba de moverse, Manel decía que era porque se nos quería comer! Eso de tener a la gente tan cerca debe de ser una gran tentación.


Es otra concepción de zoo, lo tienen muy bien pensado. Tienen varios espectáculos que los hacen un par de veces al día, así que te da tiempo a verlos todos. Nosotros nos fuimos directos al de los elefantes, y es que la peque es de la clase de los elefantes de P4 y cuando volvamos harán el proyecto, así que nos ha venido de perlas. Tienen unas gradas para sentarte y micro en mano una chica va amenizando el espectáculo con los 4 elefantes que participan. Es muy curioso de ver, y los peques se flipan. Empiezan metiéndose al agua y remojándote con la trompa, y luego les hacen hacer algún equilibrio sobre troncos, o te muestran la fuerza que pueden hacer con la trompa... Vamos, como cuando a un perrillo le haces que te de la pata, que se tumbe, o que salte, pues igual pero con varias toneladas más. Y el remate final al que no te puedes resistir es cuando se acaba el show y te dicen que por 5$ les puedes dar una cesta de comida con manzanas, plátanos y zanahorias. Así que imaginaros a los niños alargando el brazo para darles de comer, no me resistí ni yo!
Y bueno, para acabar de hacer más significativo el proyecto, por el módico precio de 8$ más nos montamos encima del elefante. Te dan un paseíto corto, pero bueno, ya podrá decir que se ha subido en uno. Espero que no se le olvide y lo pueda explicar dentro de un par de meses a los niños de su clase, tenemos mil fotos y vídeos para enseñar. Otra genialidad del zoo es el parque acuático que tienen. Sí, y lo disfrutan más cuanto más pequeños son, así que nos fue genial. Toboganes de agua, fuentes, chorritos, mini piscinas que no les llegan ni a las rodillas... El problema es que qualquiera les hace salir de allí!!! Menos mal que compramos la entrada con la opción de poder moverte en unos mini trenecitos que te van llevando por todos los sitios, porque un día aquí agota hasta a los más mayores.
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| Acabamos empapados padres y peques |
Nos ha faltado por recorrer un par de sitios de Singapur, pero como tenemos que volver un día por un enlace hacia Indonesia ya aprovecharemos para hacer lo que nos falta. De momento nos llevamos una buena impresión de esta ciudad, transportes eficientes y puntuales, gente muy educada, aunque un poco antisociales( en el metro con el vicio de dispositivos móviles que llevan), comida barata de todas las culturas y sabores, muchas opciones para niños,...
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| Comiendo en la calle a precios irrisorios, la teneis que ver intentado comer con palillos... |
Eso si, es una ciudad de contrastes, tienen unas leyes durísimas en muchos aspectos banales (prohibido comer chicles, multas deshorbitadas por pequeñeces,...) y sin embargo alucinas con la prostitución en ciertas zonas de la ciudad. Intentamos entender cada sitio que visitamos, tampoco vamos ni queremos cambiar el mundo, además las noticias que nos llegan de casa con la cantidad de corrupción que se está destapando en España no es como para entrar a dar lecciones a otras sociedades.
A on està el boto de "me gusta" o " m'encanta". Les vistes de la ciutat brutals i el tigre blanc quina passada no?
ResponderEliminarPetons per tots!!!!